Autor: Janne Teller
Número de páginas: 227
Saga: No pertenece a ninguna saga
Editorial: Simon and Schuster
Sinopsis oficial
"Nothing matters. So says Pierre Anthon when he leaves school on the first day after summer break, climbs a plum tree, and stays there-creating an existencial crisis in his small, insulated suburban town.
But of course things matter. Of course life has meaning. Well, prove it"
Este libro me ha dejado con una profunda depresión a la vez que con más ganas que nunca de vivir la vida.
La historia comienza con Pierre Anthon que de repente deja el colegio y se dedica a predicar desde lo alto de un árbol que nada en la vida importa, que no merece la pena esforzarse por nada porque al final acabaremos muriendo y nada de lo que hayamos hecho habrá servido de nada.
A partir de aquí, cada vez que alguno de sus compañeros de clase pasa por el árbol en el que Pierre Anthon se encuentra les grita cosas de ese estilo, animándolos a que dejen de ir a clase y de hacer cosas porque no vale la pena hacer nada. Sus compañeros de clase acaban hartos de las afirmaciones de Pierre Anthon y deciden demostrarle que sí que hay cosas que importan y que dan sentido a la vida.
No voy a contar más a partir de aquí para no hacer spoilers pero sólo puedo decir que hay cosas no muy aptas para personas muy sensibles. Tampoco es que el libro sea muy descriptivo pero sé de gente a la que leer ciertas cosas puede afectarle.
Una de las cosas que me ha gustado es que el narrador es Agnes, una de las chicas de la clase de Pierre Anthon y a la vez que narra las cosas que él les dice, cuenta también todo lo que sucede entre los niños. Además, ella en realidad está un poco de acuerdo con las cosas que Pierre Anthon dice pero por otra parte se intenta convencer a sí misma de que no tiene razón.
Incluso yo en determinados momentos le doy la razón a Pierre Anthon porque son cosas que muchas veces me he planteado pero, por otra parte, las cosas que dice me han hecho querer aún más buscar las cosas que de verdad importan en la vida y que aunque vayamos a morirnos, sí que merece la pena vivir.
Y quizá esto es con lo que me quedo del libro, que en el fondo si que hay cosas que importan.
La parte negativa es que el final me lo esperaba desde el principio, no es que sea muy previsible pero por cómo se desarrollaba la historia intuía cual sería el final.
Otra cosa que no me ha gustado es la crueldad que hay en el libro y el punto de locura al que puede llegar un grupo de niños intentando demostrar una cosa en la que, desde mi punto de vista, fracasan por completo.Creo que si alguien es muy sensible o tiene tendencias depresivas y lee este libro puede pasarlo bastante mal.
Además, no llegas a conocer a los personajes del todo, únicamente a Agnes. Al resto se les describe de una forma muy superficial, puedes imaginarte cómo son y por qué hacen lo que hacen pero muy vagamente. También creo que Pierre Anthon podría haber dado mucho más juego dentro de la historia.
No sé muy bien cómo resumir mi experiencia con este libro porque me ha gustado pero a la vez que me ha dejado buen sabor de boca, me ha dejado mal cuerpo.
Pienso que te hace reflexionar mucho y permite analizar los límites del comportamiento humano pero no creo que cualquier persona sea capaz de leer este libro.
Puntuación: 4/5 cupcakes





